Ja han vingut els Reis, i hem hagut d’estar tots molt bons perquè han dut
moltes coses, per a tots menys per la Jess que no va deixar la seva sabata preparada, i aquest any
els Reis no li han portat cap regalet, encara que sap que té el nostre cor ple
de regals per ella.
El que si que va passar, per no faltar a la tradició, es que el sac dels
regals del Reis, es va trencar i va anar deixant un regalim de Sugus des de les
habitacions fins el saló, on van deixar els regals. Si hagués estat la Jess a
casa, en Victor i ella s’haguessin tirat a terra com boixos per tal d’agafar
mes caramels que l’altre, com cada dia de Reis, però com que no tenia rival,
aquest any el Victor no es va amoïna gens i varem tenir els Sugus per
terra unes quantes hores.
Això m’ha fet recordar algunes altres costums que hem tingut amb els nostres fills
des que eren petits, per exemple, encara avui ho recordem, quan es mossegaven la
llengua menjant, segur que us a passat a tots, per treure llenya del foc,
sempre els hi preguntàvem si havia estat culpa de la llegua o de les dentetes,
jajajaja, com que es quedaven pensant, s’oblidaven del mal i la cosa no passava a majors.
O quan venien de la guarderia i del cole els primers anys i picant-los
al cap endevinava el que havien menjat, (això ho feia per herència de la meva
tieta Cristina, que també li va fer als meus cosins quan eren petits). La cara
que posaven de “ma mare es màgica” no la he oblidat.
En fi, un altre dia us explico mes histories.
Desitjo que hagueu tingut una bona tornada a les activitats habituals.
PD: Jess, quan tornis, ja veurem si parlem amb els Reis i solventem la falta de regals...... Pero tú també hauras de complir vale?
Traducción:
Ya han venido los Reyes, hemos debido
de ser todos muy buenos porque han traido muchas cosas, para todos menos para Jess, que no dejó su
zapato preparado y este año los Reyes no le han traído ningún regalito, aunque
sabe que tiene nuestro corazón lleno de regalos para ella.
Lo que sí que pasó, para no faltar a la tradición, es que el saco de los regalos de los Reyes, se rompió y fue dejando un reguero de Sugus desde las habitaciones hasta el salón, donde dejaron los regalos. Si hubiera estado la Jess en casa, Víctor y ella se hubieran tirado al suelo como locos para recoger mas caramelos que el otro, como cada día de Reyes, pero cómo no tenía rival, este año Victor no se ha preocupado en absoluto y hemos tenido los Sugus por el suelo unas cuantas horas.
Esto me ha hecho recordar algunas otras costumbres que hemos tenido con nuestros hijos desde que eran pequeños, por ejemplo, todavía hoy lo recordamos, cuando se mordían la lengua comiendo, (seguro que os a pasado a todos), para sacarle leña al fuego, siempre les preguntábamos si había sido culpa de la legua o de los dientes, jajajaja. Como se quedaban pensando, se olvidaban del dolor y la cosa no pasaba a mayores.
O cuando venían de la guardería y del cole los primeros años y picándoles en la cabeza adivinaba lo que habían comido, (esto lo hacía por herencia de mi tia Cristina, que también se lo hizo a mis primos cuando eran pequeños). La cara que ponían de “mi madre es mágica” no la he olvidado.
En fin, otro día os explico más historias.
Espero que hayáis tenido buena vuelta a las actividades habituales.
PD: Jess,cuando vuelvas, ja veremos si hablamos con los Reyes y solucionamos la falta de regalos.... Pero tú tambien tendrás que cumplir, ¿vale?
Una entrada mol graciosa! =)
ResponEliminaMe parece que últimamente la bloguera está un poco "vaguera", mucho iPad, mucho iBook, pero aquí no vemos nada reflejado hace mucho, póngase las pilas por favor, beba vino si es preciso. Un beso.
ResponElimina