10/5/2017:
Desayunamos en el hotel y a las 10 estamos ya listos abajo con las maletas para subirnos al minibús que nos va a hacer la ruta por la ciudad.
Nuestra guía, Dasha (en realidad Daría) es una chica joven y moderna que nos da la visión de lo que piensa la juventud, sobre todo la de Ekaterimburgo.
Esta ciudad no llega a 1,5 millones de habitantes y es la cuarta ciudad más grande de Rúsia detras de Moscú, San Petesburgo y Novosibirsk. Se creó como ciudad dormitorio de la industria metalúrgica. Dos científicos, uno ruso y otro holandés instauraron la primera fábrica de hierro tras descubrir las posibilidades que tenían.
Hoy en día 2 empresarios dominan la ciudad, uno de la industria del cobre y otro de la Metalurgia de los Urales. Si uno construye un rascacielos, el otro otro. Uno ha reconstruido la iglesia de la Sangre derramada y el otro quiere reconstruir la de Santa Katerina donde ahora está el lago que es un punto clave de la ciudad. Dasha nos explica que como ella hay mucha gente que no está conforme y cada x tiempo se hacen manifestaciones rodeando el lago de gente cogida de la mano.
Ya nos explicaron en Moscú que a la llegada del comunismo, los bolcheviques se dedicaron a destruir todo lo que significaba poder y religión aunque algunos edificios se aprovecharon para darles otro fin. Tenían entonces casas de cultura separadas por profesiones donde se reunían para divertirse, comunicarse y compartir,... bailar, comer, interactuar juntos.
Hoy, donde se levantaba la iglesia de Santa Caterina que podía acoger a 4.000 personas hay solo una capilla dedicada a la Santa, a la que entramos de dos en dos porque no se cabe, eso sí, dentro hay un puesto con una señora que vende recuerdos y que ocupa más que el espacio dedicado a la oración.
Vamos luego a la Catedral de San Alejandro, dentro de un convento de mujeres que creó una viuda y en el que empezó a dar cobijo a otras viudas y a darles enseñanza, con el tiempo también se enseñaba a los hijos de las viudas. Aunque la iglésia tenía 200 años, después del período comunista quedo semi derruida y se reconstruyó en el 2013.
Pasamos por la Universidad de Minerología, la 1a de Rusia y llegamos a la avenida principal que se llama 8 de marzo en honor a las mujeres. En Rusia también tienen día de los hombres, el 23 de febrero que también es el día de la protección a la patria.

Casita de verano de Putin
Nos explica Dasha que Moscú tuvo la idea en los años 80 de hacer una torre de Radio y Tv en esta ciudad pero que se les acabo el presupuesto y se quedó sin terminar, el gobierno de Ekaterimburgo la compró al estado por 500 millones de rublos y ahora aún están pensando que hacer con ella.
Nos llevan al museo de Boris Yelstein, un museo que ha sido galardonado mundialmente. No entramos pero paseamos por el pasillo que lo rodea donde podemos ver los regalos que le hicieron durante su gobierno y 2 de los coches con los que se movía.
Nos desplazamos ya a la parte central de la ciudad, donde vemos en el edificio de correos un ejemplo de la arquitectura de los años 20 y 30, el constructivismo. Un estilo austero pero funcional.
Pasamos también por la estatua de Sverdlovsk en honor al líder bolchevique Jakob M. Sverdlov, que da nombre a la región y que también dio nombre a la ciudad durante el periodo comunista y hasta que recobró su nombre inicial (1924-1991) de Katerinburgo, porque Pedro el Grande quiso darle el nombre en honor de su mujer al igual que en su honor se dio nombre a San Petesburgo.
Durante la época comunista llego a ser una ciudad cerrada y desconectada del resto de la Unión Soviética debido a su importancia estratégica y militar y algunos pueblos siguen estando protegidos del exterior como nos cuenta Dasha por ejemplo que la familia de su marido vive en un pueblo al que ella puede ir por ser esposa pero que su familia no puede acceder por ser zona nuclear.
Esta ciudad vivió la guerra civil Rusa (1918 a 1922) después de la Revolución de 1917 pero no participó activamente en la guerra mundial sino que actuó en la retaguardia ya que fue usada como centro de evacuación y hospitales además de encargarse de la producción militar.
En el Tour nos damos cuenta de que estamos casi todo el rato rodeando el lago por lo que parece cierto que es importante para la ciudad.
Llegamos a la Iglesia de la sangre derramada, costumbre ortodoxa de erigir una iglesia allí donde algún santo o personaje importante muere. Esta está dedicada a la familia Romanov, Nicolás II y su esposa Alexandra más sus 5 hijos, Olga, Tatiana, Maria, Anastasia y Alexey que estando retenidos en casa de un empresario fueron asesinados por los bolcheviques durante la noche al ver que llegaban los defensores del emperador y no tenían tiempo de evacuarlos de allí.
Una vez muertos se los llevaron al bosque, al Gami Gaya (tierra de mina abandonadas perteneciente a Gamini Gaya) para enterrarlos anónimamente y así hacerlos desaparecer, pero flotaban en el agua y no conseguían hundirlos y decidieron para evitar que los encontraran, trasladarlos la noche del día siguiente a otro lugar llamado Porosenkov Log. En ese primer lugar, Gami Gaya, la iglesia, compró el terreno para iniciar allí la construcción de un convento y varias iglesias en su honor y no ha reconocido nunca que el lugar donde se enterraron los cuerpos no fue allí porque hubieran tenido que comprar otros terrenos y trasladar los edificios ya construidos.
Estos lugares los visitamos por la tarde y el convento de los hombres nos deja impresionados, por cierto que las mujeres para entrar en los conventos y alrededores tenemos que ponernos un pañuelo en la cabeza y una falda por debajo de las rodillas (te lo dan todo a la entrada) aunque lleves pantalones largos!!. Los hombres nada, claro.

en procesión!!

De esta guisa me tenía que disfrazar para entrar
Durante la comida, rápida como ya nos estamos acostumbrando, nos dan una ensalada con fideos chinos, una sopa de remolacha con col, cebolla y carne a la que se le pone perejil y nata agria, un estofado de cerdo con zanahoria, patata y bechamel y los típicos blinis con mermelada de frambuesa de postre, que no son más que crepes. Todo muy bueno.
Por la tarde, a la salida de la comida nos acercamos andando al museo de bellas artes donde se expone una pieza de hierro forjado que se usó en la Exposición Internacional de París en 1937 como escaparate. Alrededor tiene estatuas y grabados de todo el mundo, Destaca para nosotros un Quijote, pero también están las figuras de Mefistófeles, los dioses Mercurio y Fortuna .....y una espectacular que representa a Rusia, que según nos explican simboliza que no quiere guerra porque tiene la espada hacia abajo y que protege sus simbolos de la nación como protegiendo su poder.
A la salida en el minibús nos alejamos un poco de la ciudad para adentrarnos en el bosque y visitar el convento que ya os he explicado antes, pero de camino paramos en la frontera entre Europa y Asia, allí hay un pequeño bosque al que van las parejas que se van a casar y piden sus deseos dejando lazos en los árboles. Parece ser que las parejas al casarse tienen costumbre de visitar sitios bonitos e importantes porque lea dan suerte.
Nos hacemos fotos, tomamos champan ruso y chocolate y echamos unas risas.
De vuelta paramos en una exposición de tanques y armamento militar, el museo del ejército, pero está cerrado y ya en la puerta del restaurante decidimos ir al supermercado y aprovisionarnos para el viaje y para acabar bien la ruta nos vamos a tomar una cerveza artesanal a una cervecería que nos explica Dasha que es la mejor de Rusia, nos tomamos una Atomic Nucleau (negra, amarga y fuerte) y una Oatmeal Stout más pequeña (negra, más dulce y suave) que nos cuestan 110 y 80 rublos.
Hemos visto por la carretera y a lo largo del viaje una estructura alzada de tubos amarillos que nos explican que es el gas, en las fotos entenderéis la singularidad de los mismos.
Nos vamos a cenar. En la mesa tenemos aguas individuales pero unas son con gas y otras sin. Pedro la tiene con gas y pide a la camarera que se la cambie, la camarera ni corta ni perezosa le quita el agua a la belga sentada al lado de Pedro, agua que ya había empezado a beber y se la cambia por la de gas!! (se admiten todo tipo de comentarios)
En este restaurante hay cobertura y podemos comunicarnos con la familia para decirles que hemos pasado muy buen día y que hasta Irkutsk no volveremos a hablar.
Para los que quieran visitar la ciudad por su cuenta hay un recorrido marcado en el suelo con una linea roja que te lleva por todos los lugares más importantes a lo largo de unos 6 km.
A la salida nos llevan ya al tren, nos informan de que en este tren no entra la comida, nos despedimos de Dasha y subimos en nuestro vagón, esta vez viajamos en segunda, aún así la compañía nos ha comprado los cuatro billetes del camarote, debe ser porque no había sitio en primera. Es de noche y el vagón se ve muy oscuro, enseguida colocamos las maletas bajo los asientos, las pequeñas en el baúl y la grande al lado, la azafata nos trae los juegos de sabanas para hacernos la cama.
Son ya las 11 de la noche así que nos ponemos a dormir.
Hoy en día 2 empresarios dominan la ciudad, uno de la industria del cobre y otro de la Metalurgia de los Urales. Si uno construye un rascacielos, el otro otro. Uno ha reconstruido la iglesia de la Sangre derramada y el otro quiere reconstruir la de Santa Katerina donde ahora está el lago que es un punto clave de la ciudad. Dasha nos explica que como ella hay mucha gente que no está conforme y cada x tiempo se hacen manifestaciones rodeando el lago de gente cogida de la mano.
Ya nos explicaron en Moscú que a la llegada del comunismo, los bolcheviques se dedicaron a destruir todo lo que significaba poder y religión aunque algunos edificios se aprovecharon para darles otro fin. Tenían entonces casas de cultura separadas por profesiones donde se reunían para divertirse, comunicarse y compartir,... bailar, comer, interactuar juntos.
| Casita de verano de Putin |
| en procesión!! |
| De esta guisa me tenía que disfrazar para entrar |
Durante la comida, rápida como ya nos estamos acostumbrando, nos dan una ensalada con fideos chinos, una sopa de remolacha con col, cebolla y carne a la que se le pone perejil y nata agria, un estofado de cerdo con zanahoria, patata y bechamel y los típicos blinis con mermelada de frambuesa de postre, que no son más que crepes. Todo muy bueno.
A la salida en el minibús nos alejamos un poco de la ciudad para adentrarnos en el bosque y visitar el convento que ya os he explicado antes, pero de camino paramos en la frontera entre Europa y Asia, allí hay un pequeño bosque al que van las parejas que se van a casar y piden sus deseos dejando lazos en los árboles. Parece ser que las parejas al casarse tienen costumbre de visitar sitios bonitos e importantes porque lea dan suerte.
De vuelta paramos en una exposición de tanques y armamento militar, el museo del ejército, pero está cerrado y ya en la puerta del restaurante decidimos ir al supermercado y aprovisionarnos para el viaje y para acabar bien la ruta nos vamos a tomar una cerveza artesanal a una cervecería que nos explica Dasha que es la mejor de Rusia, nos tomamos una Atomic Nucleau (negra, amarga y fuerte) y una Oatmeal Stout más pequeña (negra, más dulce y suave) que nos cuestan 110 y 80 rublos.

