El 2017 ya está aquí, ¿lo saboreamos?
9 de mayo de 2017: Ayer tomamos el tren a las 4 de la tarde camino de Ekaterimburgo, nos despertamos por la luz del día y por la parada del tren en Kazan a las 5 de la mañana.
Seguimos sin wifi así que espero poder publicar esto esta noche cuando lleguemos al hotel.
Buen día!
9/5/17
Hemos pasado buena noche, la mecedora del tren y su ruido ayudan a relajarnos.
Estamos sorprendidos porque nos habían dicho que no teníamos ni desayuno ni comida y aquí parece que vamos de lujo pero averiguamos que las compañeras de viaje que van en segunda en camarotes de 4, también tenían algo parecido a un desayuno y al igual que a nosotros también les entra una comida, aunque parece que ellas no pueden escoger entre carne o pescado (esto ess para los de 1ª) sino que les dan pollo con puré de patatas (clasismo puro).
Desayunamos la magdalena de chocolate y poco más porque el pan está muy duro y le pido a la azafata dos capuchinos que nos hace con la dolce gusto (170 p. cada uno que son unos 3€).
Hemos estado estudiando el alfabeto cirílico para entender algunas cosas, por ejemplo, los rublos los abrevian con una p porque nuestra "p" es su “r".
A media mañana, después de bajar a estirar las piernas en alguna estación y de intentar fotografiar a las azafatas disimuladamente, nos vamos con Fernando y María a tomar una cerveza al bar restaurante. La primera (una lituana) era aguachirri y aunque la segunda no era una maravilla, se acercaba bastante a los mínimos que ha de dar una cerveza.
Entre charla y charla nos quedamos ya a comer allí y después nos vamos a hacer la siesta
| Vagón Restaurante = PECTOPAH (Restorant) |
EKATERIMBURGO
A las 8 de la tarde llegamos a Ekaterimburgo, nos espera en la estación nuestra guía Dasha y la sorpresa de que hemos de bajar por las escaleras cargados con las maletas, ¡estamos en Rusia!.
Nos llevan al hotel, “Park Inn by Radisson”, espectacular, dejamos las maletas y bajamos a cenar que ya nos están esperando con el primer plato en la mesa.
Esto de tener ya el plato en la mesa, que nos pareció que era porque eramos los últimos, ha resultado ser habitual en Rusia, ellos dicen que no les gusta que les den un mal servicio y para evitarlo te van cambiando los platos justo cuando acabas, y al traer el segundo plato ya te preguntan si vas a querer café o té, es un poco agobiante porque en media hora has comido. Mi hija a la vuelta me cuenta que lo hacen no porque les guste el buen servicio sino porque consideran que no se puede tener basura en la mesa y cuando tu dejas de comer, aquella comida se convierte ya en basura, en cualquier caso comes rapidisimo y parece que les gusta así. Es como lo de ir deprisa a todas partes, deprisa a subir al metro, deprisa al bajar, deprisa para cruzar la calle, hasta de normal caminan muy deprisa, no se bien si es porque están acostumbrados a distancias largas o porque como dicen ellos, hace mucho frío.
Después de cenar nos acercamos a ver los fuegos artificiales que se hacen como final de fiesta del día de la Victoria, hay muchísima gente y nos sorprenden varias cosas, por un lado gente disfrazada de militar, niños incluidos, por otro la forma de realizar los fuegos que empiezan con un estruendo que más que un petardo parece un cañonazo y tres fuegos, a los 20 seg. otro, y así por 4 o 5 veces, después ya empiezan los fuegos normales, bueno, normales normales no, a lo ruso, a lo grande....no se acaban nunca!!
Y cuando acaban no hay traca final!!
Se acabó el día y después de comunicarnos con la familia y amigos y dar razón de que estamos bien, a dormir.
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